Descripción

A finales del siglo XVII, el azúcar es un bien precioso, por lo que se alienta a todo el mundo a que vaya a trabajar a las Indias. Jean Rouen, hijo de un vidriero arruinado, y el padre Labat, un químico y botánico, se embarcan hacia la Martinica donde descubrirán el verdadero legado tras las plantaciones de caña de azúcar y del ron.