Indios, flechas, duelos a muerte, salones, diligencias, persecuciones a caballo, sombreros polvorientos… Existen muchos tipos de westerns, incluso aquellos que cambian el paisaje árido y las barrillas por la frondosa vegetación y las zonas pantanosas, pero hay algo imprescindible en todos ellos, su seña de identidad: un vaquero muy duro ataviado con un brillante y letal revólver.

¿Conoces todos los westerns que hoy día pueblan el catálogo de Yermo Ediciones?

Jim Cutlass es un soldado fanfarrón y pendenciero que, a pesar de haber nacido en el sur de los Estados Unidos, es un defensor de la libertad de los esclavos. Cuando recibe una herencia que lo convierte en propietario de una plantación de algodón del sur, Cutlass empezará a vivir la aventura de su vida, enfrentado al temible Ku Kux Klan… y al mal genio de su prima, la hermosa Carolyn.

Charlier y Giraud, el dúo responsable de la creación del teniente Blueberry, volvieron a unir fuerzas para dar vida a Jim Cutlass, una serie que se detuvo tras la muerte de Charlier, pero que fue retomada posterior- mente con Christian Rossi al dibujo y el mis- mísimo Giraud a los guiones. Jim Cutlass es un western imprescindible.

1880, Providence, New Hampshire.
Un pueblo en la costa Este de los Estados Unidos, tan hermoso que apetece tumbarse a la sombra de los sicomoros… ¡si no fuese porque sus habitantes tienen la tendencia a morir de forma violenta!

Hace tiempo que los vecinos de Providence buscan la protección de sus armas. ¿De quién se protegen? ¿Por qué son ellos sus víctimas? Solo un hombre parece tener la clave para devolver la paz a este pueblo. Ahora el sheriff James Stuart tiene una sola misión: descubrir al hombre o la bestia que está provocando todas las muertes.

Éric Hérenguel nos presente un western que mezcla a la perfección la emoción de la aventura con los relatos de terror, el retrato de la sociedad cerrada de un pueblo de Oeste con unos toques de humor que convierten Luna de plata sobre Providence en una gran obra.

Lewis Kayne, un pistolero cuya esposa india y cuya hija han sido asesinados a sangre fría, es contratado por Armand Lebon, un fotógrafo francés, para realizar una expedición en la que sacar algunas imágenes de las tribus nativas. Armand pronto descubre que la vida de los indios americanos no es tan exótica como había visto en libros y revistas, y se verá mezclado en una historia de venganza y violencia que lo cambiará para siempre.

Sin duda Yves Swolfs ha hecho historia en el género del western gracias a series como Durango o esta Black Hills, en la que recrea algunos personajes míticos de mundo americano como Toro Sentado y recrea eventos como la masacre en Wounded Knee que han quedado marcados para siempre en el imaginario colectivo.

Marc-Rénier aporta con su dibujo de línea precisa una gran sensibilidad a la obra, que sabe moverse perfectamente entre las escenas de silencios y emociones contenidas, las emocionantes escenas de acción y sabe reflejar perfectamente el paisaje del Oeste americano.

Solo una línea trazada en el suelo separa dos mundos: el de los prisioneros de guerra y el de sus custodios. Si alguno de los primeros la cruza, los guardias disparan a matar. Uno de ellos, Louis Paugham, un joven recluta de la Guerra Civil americana, no sabe que aquella línea, la deadline, separa muchas más cosas: la realidad de la felicidad, el futuro del pasado, la soledad de la sociedad… y dedicará toda su vida y todos sus esfuerzos a encontrar una forma de cruzarla.

Christian Rossi vuelve al género que lo hizo famoso, el western, ilustrando el guión de Laurent-Frederic Bollée, y nos ofrece una historia dura y descarnada sobre la búsqueda de la propia identidad en un mundo que condena a los diferentes al patíbulo.

Dicen que Tespis es el padre de la tragedia, un legendario personaje de la Antigua Grecia que iba por los pueblos montando en un carro y llevando su arte.

Drustan, el heredero de un caballero sureño, huye de su casa para no tener que alistarse en el ejército confederado. En su huida conoce a Hermes, un taimado truhán del Oeste americano, que, como Tespis, viaja en un carromato de pueblo en pueblo estafando a la gente con que se encuentra. Drustan no tardará en formar parte de su compañía y en descubrir cuáles son los verdaderos peligros del Oeste americano.

Considerado por la crítica como el heredero de Jean Giraud, Christian Rossi pone todo su talento a merced de un western de tintes realistas en el que podemos oler la pólvora y la sangre.

¿Qué sucedió realmente en El Álamo? Esta batalla, quye fue una de las más importantes de la Guerra de la Independencia de Texas y donde perdieron la vida personajes legendarios como Davy Crockett, ha siedo siempre un misterio debido al hecho de que no sobrevivió ningún militar del bando estadounidense.

El único superviviente fue un tirador de origen francés llamado Louis Rose, pero… ¿fue un héroe o un traidor? Esta es su historia. Esta es la historia de la caída de El Álamo.

En 1897, Matt, un joven campesino americano, huye de la granja familiar para ir a labrarsu futuro en el Klondike, un río desconocidode Alaska que pronto se convertirá en el objetivo de todos los buscadores de oro del continente. Pero Matt enseguida descubrirá que la vida no es nada sencilla en un mundo en el que el oro se encuentra enterrado bajo la nieve…

La historia de Oro bajo la nieve, basada en la novela homónima de Nicolas Vanier, nos muestra la odisea de los cincuenta mil hombres, entre ellos el escritor Jack London, que se perdieron en un desierto de hielo y nieve, arrastrados por la fiebre del oro, una epidemia provocada por un simple titular en los periódicos: “En Alaska hay toneladas de oro”.