Los Cuatro de Baker Street 01

¿Quién, amante de las novelas detectivescas y de Sherlock Holmes, no ha oído hablar nunca de “Los Irregulares”? Bajo este nombre conocimos, de la mano de Sir Arthur Conan Doyle, a un variopinto grupo de chavales huérfanos y sin techo que vagaban por el peligroso barrio de East End y ayudaban al detective más famoso de todos los tiempos en sus pesquisas. Ellos eran los ojos y oídos de Holmes en la ciudad; aunque, a veces, estos Irregulares debían resolver por su cuenta algunos casos que Sherlock no podía atender por encontrarse ausente o inmerso en otra investigación.

Bajo esta premisa aparece Los cuatro de Baker Street, un cómic de corte juvenil obra de Olivier Legrand, Jean-Blaise Djian y David Etien, en el que investigación y aventura se fusionan en una trama astuta a la par que frenética.

Baker Street 8

Este integral recopila las dos primeras aventuras de la saga: La cinta azul, en la que Tom, Charlie y Billy investigan el secuestro de Betty, otra chica de la calle a la que unos matones pretenden vender a un burdel de lujo, y El asunto Raboukin, en el que nuestro grupo de Irregulares, acompañados de su inseparable gato Watson, ayudan a una refugiada política rusa a resolver el misterio del retorno de Jack el Destripador a Londres.

Lo que hace de esta obra todo un lujo es ese contraste al que llega nuestro trío de artistas: Por un lado, una estética puramente juvenil y, por otro, un trasfondo y una seriedad en la trama que pone de manifiesto la cara más cruda del Londres victoriano. Además, Legrand y Djian se toman su tiempo en desarrollar a los protagonistas de la obra, lo cual enriquece aún más si cabe el conjunto del cómic.

Baker Street 19

A ese contraste hemos de sumar el dinamismo y colorido que el francés David Etien imprime a las páginas del tebeo. Sus personajes, ricos en detalles y para nada rígidos casan a la perfección con unos escenarios donde predominan los juegos de luces y el soberbio uso de la perspectiva, haciendo de la ciudad de Londres una protagonista más.

Un cómic idóneo para todo tipo de lector y que evita el encasillamiento en una sola categoría, ofreciendo una experiencia plena tanto a los amantes de la investigación, como a los que buscan la belleza de la aventura juvenil o un crudo y enmascarado retrato de la sociedad londinense de finales del siglo XIX.

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